De Londres a Barcelona para Navidad
Luisa y Adriana, madre e hija, se funden en un abrazo y miles de besos después de estar medio año sin verse. Adriana, una chica de 24 años de Vilanova i la Geltrú hace aproximadamente dos años decidió “irse a vivir la aventura” a Londres, sin ningún tipo de contrato firmado ni cerrado. Su objetivo principal fue trabajar como aupair, pero aunque los planes le fallaron ya que no consiguió ese tipo de empleo, empezó a trabajar en el restaurante londinense Olives and figs que le ha permitido cumplir su sueño de vivir en la capital británica, además de mejorar su inglés.
Luisa nos cuenta que la decisión de su hija de marcharse fue muy dura de encajar y le costó acostumbrarse a que la pequeña de casa se hubiese independizado. Ahora, el aeropuerto de El Prat y el vestíbulo de llegadas, se han convertido en su lugar de ritual de reencuentro y, tanto Luisa como Adriana esperan cada periodo de vacaciones ansiosamente para poder verse, especialmente en la época navideña ya que abundan las reuniones familiares.
Tú a Londres y yo a California
Se pasea por el vestíbulo de llegadas bajo una atenta y
expectante mirada. Observa cualquier mínimo detalle o movimiento que se
produzca a su alrededor. Una mezcla de nervios e impaciencia la invade. A sus
espaldas lleva tres coloridos globos colgados: “de esta forma mis nietos me reconocerán
enseguida” – asegura, con ilusión, en sus palabras. Las fiestas de Navidad han
sido el pretexto para poder volverse a ver. Aprovecharán cada instante como si
fuera el último para que así los pequeños lo disfruten al máximo. Además, el
día 6 les espera una cita importante: los regalos de Reyes.
Tú a Londres y yo a California
Georgina y Toni son dos hermanos barceloneses, de veintiséis
y veintidós años respectivamente, que decidieron salir de España, hace
aproximadamente tres años, para buscar trabajo.
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| Georgina y Toni después de tres años sin verse |
Después de un largo tiempo en paro y buscando empleo
por Cataluña, decidieron hacer las maletas y probar suerte en un país extranjero.
Georgina viajó hasta California, donde hizo de aupair durante unos meses, y
Toni se instaló en Londres, dónde actualmente trabaja como camarero.
Desde entonces los hermanos no han tenido ocasión de
verse, puesto que ambos se quedaron sin trabajo a los pocos meses de llegar y
no podían permitirse el viaje de vuelta a casa, “no han sido unos años fáciles”
dice Georgina con los ojos húmedos.
Un par de años más tarde, y con la suerte de su parte,
Georgina, recién llegada de California, espera ansiosa en la terminal 1 del
Aeropuerto del Prat para ver a su hermano después de tanto tiempo.
Después de media hora de espera y con las emociones a
flor de piel, Georgina corre hacia su hermano Toni y ambos se dan un largo y
sentido abrazo. “No crezcas más, no voy a poder ir a tu lado” le dice Georgina
a Toni mientras le da un beso en la mejilla.
La gran familia reunida de nuevo
Nieves espera ansiosa la llegada de su hija, su yerno y
sus cinco pequeños nietos. Hace más de cinco meses que fueron a vivirse a Abu
Dhabi, tras ya haber residido allí durante otro largo periodo de sus vidas. Las
cuestiones de trabajo fueron el detonante principal de su obligada marcha.
Tanto María, su hija, como su marido, Roberto, trabajan para la compañía
petrolífera filial de CEPSA en la capital de los Emiratos Árabes. Nieves
asegura que no le gusta demasiado ésta situación. Aun así, las ganas de volver
a ver a su familia son inmensas.
Tras una larga espera su familia llega, por fin, al
completo, sobre la una del mediodía. Se abrazan efusivamente y se llenan de
besos, sin poder reprimir la gran alegría que sienten al verse de nuevo. Es
como si no hubiera pasado el tiempo entre ellos, como si la distancia no
hubiera existido nunca.
Vuelta a casa tras acabar el Erasmus
Laura, Anna y Marta han preparado unos carteles rosa para darle la bienvenida Elena. Están impacientes y nerviosas esperando, desde hace 45 minutos, delante de la puerta que conecta a los pasajeros que salen del avión con el vestíbulo del aeropuerto.
Las cuatro chicas, estudiantes de biología en la Universidad de Barcelona, han estado separadas desde Agosto ya que Elena ha estado en la Universidad de Darmstadt de Erasmus. Nos comentan, sin perder de vista la puerta, que todas querían irse a Alemania porque la mayoría de laboratorios donde pueden trabajar están en el país germano, pero solo consiguió el intercambio Elena.
Elena nos comenta que la experiencia ha sido única pero “la comida de España no la cambio por nada”. Los cuatro meses le han servido para conocer cada rincón de la ciudad, entablar amistades de diferentes lugares de Europa y aprender con más rapidez un idioma que “en una academia puede costarte años aprender lo que he aprendido”.
Lluís se marchó hace tres años a Cleveland, en EUA, pero nació en Barcelona. Se fue con un objetivo claro, realizar un Doctorado. Su estancia allí "ha sido y es un gran regalo", ha asegurado. Allí conoció a Kanya, su actual mujer de origen tailandés con la que comparte su hijo, Arthit. Ambos trabajan actualmente en Cleveland y residen allí. Sus padres no estaban seguros de la partida de su hijo, pero finalmente resultó muy positivo. Arthit ha asegurado que no pueden ir mucho de visita a Barcelona porque trabajan demasiado.
Albert Pijuan, un joven barcelonés
de 27 años, vuelve de Tel-Aviv. Regresa por fin a su casa, su querida
Barcelona. Su padre trata de esperar su llegada pacientemente, aunque los
nervios están a flor de piel. Una vez aparece por la puerta de salida hacia el
vestíbulo, ambos se miran con una enorme sonrisa y se dedican un cálido abrazo.
La historia de un investigador que forjó su familia en Cleveland
Madre y padre esperan la llegada de Lluís y su familia durante horas. La espera se hace un poco pesada, pero sus caras mantienen la ilusión tras tres años sin verlos. Finalmente aparecen por la puerta de llegadas con una gran sonrisa dibujada en sus rostros.
Lluís se marchó hace tres años a Cleveland, en EUA, pero nació en Barcelona. Se fue con un objetivo claro, realizar un Doctorado. Su estancia allí "ha sido y es un gran regalo", ha asegurado. Allí conoció a Kanya, su actual mujer de origen tailandés con la que comparte su hijo, Arthit. Ambos trabajan actualmente en Cleveland y residen allí. Sus padres no estaban seguros de la partida de su hijo, pero finalmente resultó muy positivo. Arthit ha asegurado que no pueden ir mucho de visita a Barcelona porque trabajan demasiado.
La familia de Lluís pasará junta estas navidades, en las que finalmente podrá conocer a su mujer y su hijo y compartir estas fechas tan señaladas.
De vuelta a mi hogar, Barcelona
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Hace tiempo que Albert trabaja para
una Corporación Química y justo un año que lo destinaron a Palestina a vivir.
Aun así, justo en ese momento acaba de regresar de Tel Aviv. Confiesa que
siempre que puede viene a Barcelona, ya que la echa mucho de menos. Aprovechará
todo lo que pueda su estancia hasta Fin de Año. Entre distintos planes que
tiene pensado realizar, el de reencontrarse con sus viejos amigos es uno de los
primordiales.
Albert y su padre se dirigen hacia el bar del vestíbulo para tener un momento tranquilo antes de volver a casa. Tienen mucho que contarse y no dudan en aprovechar su tiempo desde el primer minuto.
Albert y su padre se dirigen hacia el bar del vestíbulo para tener un momento tranquilo antes de volver a casa. Tienen mucho que contarse y no dudan en aprovechar su tiempo desde el primer minuto.
Una vez al año
Desde Israel viene Oaria y su marido para reencontrarse con su familia de Barcelona, que se marchó hace seis años de Israel para empezar una nueva vida en la provincia barcelonense. Les separan unos cuantos quilómetros de distancia, pero una vez al año, deciden poder volver a verse cara a cara. Su situación económica les impide visitarse más a menudo, por eso aprovechan este único viaje para disfrutar al máximo y hablar de su día a día en cada uno de los diferentes sitios. Esta familia israelí no celebra la Navidad como en Occidente, simplemente, se basan en compartir todos juntos, sin olvidar de hacer una visita y turismo en Barcelona. Oaria y su marido nos explican que después de este viaje familiar, cogen fuerzas para el año.




